miércoles, 2 de noviembre de 2016

¿Será?

Ciudad Adentro

LAURA CASTRO GOLARTE (lauracastro05@gmail.com)

La lista de acusaciones por desvío de recursos, enriquecimiento ilícito y falta de cumplimiento del deber legal es larga y turgente; claro que también indigna que la sospecha de robo sea por un total de 35 mil millones de pesos, digo, centavos más centavos menos; el hombre dice que vive de su salario, pobrecito.
Se supone que la justicia mexicana anda tras sus huesos y se asegura en medios de comunicación que están a punto de dar con su paradero, pero lo que de pronto parece que nadie recuerda, muy pocos, son los 19 periodistas asesinados durante su administración, dos desaparecidos y una mujer empleada de un periódico. En todos estos casos también se sospecha que Javier Duarte de Ochoa, hasta hace unos días gobernador de Veracruz, tuvo que ver.
En el interior del PRI, tarde y en ese tono de casi santos que cuesta tanto creer y también indigna sobremanera, se desviven por marcar la distancia con respecto a uno de los políticos más corruptos que ha dado ese partido; lo expulsaron y después lo llamaron a cuentas, pero el individuo no aparece y todos dudamos que aparezca.
Han cateado no sé cuántos inmuebles en la Ciudad de México y nada de nada, con todo y que otro ilustre priista, César Camacho, afirma que no tiene ninguna duda de que Duarte será aprehendido. Las declaraciones no sirven para nada, pero vamos a suponer que lo capturan: lo más probable y así como lo más cercano a la justicia que podríamos avizorar es que suceda algo parecido a lo que pasó con Humberto Moreira: lo atrapan y luego lo dejan ir ¿por qué? Bueno, se confirma sin necesidad de documentos probatorios este pacto de impunidad que demuestran haber signado los representantes y militantes “distinguidos” de los diferentes partidos políticos en México. Se cuidan mucho todos de tener información sobre todos para usarla en su momento como salvoconducto o garantía. Herramientas para la impunidad.
Desde que solicitó licencia era claro que Duarte preparaba la huida. Miguel Ángel Yunes, el gobernador electo, se quejó del nombramiento del interino porque era su segundo de abordo y por supuesto que allanaría el camino para que Duarte se fuera a disfrutar de sus millones; algo así declaró. Pues Flavino Ríos Alvarado, el que está en su lugar, lo niega rotundamente (¿acaso alguien esperaría que lo reconociera?), pero como diría aquella reportera cuando entrevistaba al líder de las FARC en Colombia, nada menos y nada más que a “Tirofijo”: “perdóneme que no le crea”.
Con todo, tratando de dar un toque positivo a estos hechos, hay una orden de aprehensión contra Duarte y ya es ganancia porque ¿cuándo se llama a cuentas a los gobernadores? La situación es que hay varios pendientes. La Comisión de Justicia del PRI ya trabaja en los casos del otro Duarte, César, el de Chihuahua; y en el de Roberto Borge de Quintana Roo. No son los únicos, creo que todos los gobernadores deberían ser vigilados y analizados bajo la lupa de  la justicia federal para ver si de una vez se emprende una purga masiva.
Sí, bueno, lo que pasa es que el sistema judicial mexicano (no sólo el de Jalisco) queda en evidencia con el asunto escandalosísimo de Luis Carlos Vega Pámanes, hasta el jueves presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco. Fue necesario sacar a la luz sus antecedentes penales para que el individuo ¡solicitara licencia! Y como presidente, es decir, se deduce que podría seguir siendo magistrado. Es lo que tenemos. Como reza otro dicho: con estas mulas hay que arar.
Las cosas que tenemos que ver. Es mucha la corrupción y son cientos los involucrados. Incluso hay cuestiones legales que nacieron de la corrupción y de traiciones al pueblo de México; también eso se tendría que limpiar y poner orden, hacer justicia en serio, empezar otra vez sobre bases transparentes, limpias, claras, honestas, de amor por México. Es difícil pero no imposible.

Hace días escribía sobre la necesidad de desparasitarnos, de someternos a un tratamiento de desintoxicación y desechar a esa clase política que tanto daño nos hace a los mexicanos. La información sobre corruptos y corruptores en todos los ámbitos ha aumentado en los últimos días ¿será acaso que empezó la purga? ¿Será? ¿O se avecina otra dosis de placebos?

Columna publicada en El Informador el sábado 29 de octubre de 2016.

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