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viernes, 7 de junio de 2019

Guardia Nacional


Ciudad Adentro

LAURA CASTRO GOLARTE (lauracastro05@gmail.com)

Esta semana se ha generado abundante información relacionada con la Guardia Nacional porque se aprobaron, casi por unanimidad, cuatro leyes secundarias que complementan la iniciativa de marzo pasado, sin embargo, no ha recibido los espacios en medios de comunicación que el asunto merece, seguramente porque otros temas, polémicos y problemáticos, han ganado en la carrera mediática.
Los temas a que aludo son por lo menos tres: la renuncia de Germán Martínez como director del Instituto Mexicano del Seguro Social; la resolución de la Función Pública que multa e inhabilita a dos exfuncionarios de Petróleos Mexicanos, entre ellos al que fuera director, Emilio Lozoya, quien no podrá desempeñar cargo alguno en la administración pública en los próximos diez años y la difusión de la lista de 36 periodistas y sus empresas que en conjunto recibieron en la administración de Peña Nieto más de mil millones de pesos.
Sin duda no son asuntos menores, al contrario, todos y cada uno requieren reflexión, análisis, cuestionamientos y apuntes, pero no se puede ni debe perder de vista lo relativo a la Guardia Nacional que también nos atañe a todos y en un tema doloroso, sensible, urgente, como es la seguridad pública en nuestro país, en franco deterioro desde hace décadas con picos pronunciados de empeoramiento a partir de las tres primeras administraciones de este siglo: Fox, Calderón y Peña.
Me detengo aquí, primero, para invitar a leer las cuatro leyes secundarias que se aprobaron, en el Senado el martes y el jueves en la Cámara de Diputados, en un proceso muy rápido y prácticamente sin mayores discusiones; fueron rechazados puntos que proponían dos diputadas, una independiente y otra de Morena y eso fue todo. Se turnaron ya al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación. En cuanto eso suceda, entrarán en vigor. Esto será en los próximos días, sin embargo, se puede acceder a la Gaceta Parlamentaria del 23 de mayo de este año, en el sitio de la Cámara de Diputados, y leer los dictámenes donde se incluyen argumentos, razonamientos y consideraciones, todas pertinentes para comprender mejor de qué se trata.
Y, segundo, es importante tener en cuenta que hay puntos que organizaciones especializadas en seguridad pública y derechos humanos de la sociedad civil cuestionan, por ejemplo: “falta de transparencia en la letra pequeña” de la operación de la Guardia Nacional o bien, “que no vaya a estar sometida a un escrutinio independiente”. La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU llama la atención sobre el uso de algunos términos poco precisos y con respecto a “regulación insuficiente e inconsistente” del principio de proporcionalidad y uso de la fuerza.
Así como el proceso de marzo, ahí sí, por unanimidad, lo que sucedió esta semana también puede calificarse de histórico porque los grupos parlamentarios, además de que están trabajando (como nunca en los últimos años, con una acción real, hasta ahora comprometida y dinámica, no como comparsas del Ejecutivo), son capaces de abordar las iniciativas con sentido crítico y responsable para mejorarlas y ajustarlas con la mira en el país y no en sus intereses particulares y partidistas. Esto es alentador.
Las leyes secundarias que se aprobaron son: Ley de la Guardia Nacional, Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, Ley Nacional del Registro de Detenciones y Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En términos muy generales, la primera ley especifica que la Guardia Nacional desempeñará la función de seguridad pública en todo el país y que celebrará convenios temporales para participar en las áreas que corresponden a estados y municipios. Se reafirma —y esto es muy importante— el carácter civil de la institución.
En cuanto a la segunda, es la primera vez que México tiene una Ley sobre el Uso de la Fuerza y su propósito es regular, como su nombre dice, el uso de la fuerza por parte de las instituciones de seguridad pública y de las Fuerzas Armadas cuando actúen en esos términos.
La Ley Nacional del Registro de Detenciones regulará el registro, consistente en una base de datos que concentrará información a nivel nacional sobre las personas detenidas y, por último, la cuarta ley secundaria establece la obligación, para todas las instituciones de seguridad pública y de procuración de justicia en los tres órdenes de gobierno, de “generar, compartir, intercambiar, ingresar, almacenar y proveer información” de sus bases de datos e informáticas.
Es preciso involucrarnos más en estos procesos y ahora es mucho más fácil acceder a la información íntegra, sin filtros.

Colaboración publicada en El Informador el sábado 25 de mayo de 2019.

sábado, 24 de marzo de 2018

Son lo mejor que tenemos


Ciudad Adentro


LAURA CASTRO GOLARTE (lauracastro05@gmail.com

Los jóvenes estudiantes son lo mejor que tenemos; son la esencia de esta sociedad aun cuando está inmersa en un país explotado y atrasado por obra y gracia de su propia clase política cínica, egoísta, corrupta y sin escrúpulos; son la esencia de un país cuya grandeza ha sido sistemáticamente omitida y sustituida por la reprobación y el señalamiento.
Desde que tengo uso de razón hay crisis en México; desde que me acuerdo, mis papás se quejaban de la situación y de los políticos; están en mi memoria y en la de muchos, frases como: “el que no transa no avanza”, “gánale al PRI”, “vivir fuera del presupuesto es vivir fuera del error” y, más recientemente “el PRI roba y deja robar”.
¿Quién las pronunció primero y las soltó para que se regaran y arraigaran en la inconsciencia colectiva, pobre y hambrienta? ¿Y en la no tan pobre pero advenediza y oportunista? ¿A quién le convenía… le conviene? ¿En qué momento los poderosos cancelaron aquella tímida pero clara idea de superación, de transcendencia, de desarrollo, de evolución? ¿En qué momento optaron por vender ideas e ideales? ¿Cuándo prefirieron el enriquecimiento propio inconmensurable y nauseabundo al servicio público? ¿Cuándo dejaron de amar a México? ¿Cuándo dejamos de importarles? ¿Cuándo le abrieron las puertas anchas y sin obstáculos a la corrupción y al contubernio con el crimen organizado? ¿Cuándo cerraron los ojos? ¿Cuándo se conformaron con “gobernar” a una masa de sólo votantes y contribuyentes? ¿En qué momento se endurecieron y envilecieron?
No siempre ha sido así pero ha empeorado, la descomposición avanza como un cáncer incurable y agresivo y la realidad la constatamos y sufrimos día a día. Hay que romper con esto; hay que cambiar y modificar patrones; desterrar esas frases del inconsciente colectivo y pensar de otra manera, sin miedo, con esperanza, con nuestros hijos en mente, con este país que amamos, del que debemos volvernos a enamorar y sentirnos orgullosos. Hay que romper patrones y ahora, más que nunca, exigir una purga profunda en el sistema político mexicano que incluye al legislativo y al judicial. Esto no puede ser, no lo merecemos.

Esta es la convocatoria para el mitin al que se convoca en la Ciudad de México, pero se está llamando a todo el país a salir a manifestarse a partir de las 16:30 horas del 24 de marzo de 2018. En Guadalajara, el punto de reunión es la glorieta de los Niños Héroes a esa hora.

Los jóvenes estudiantes son lo mejor que tenemos; son la garantía de que mexicanos preparados, con sueños y ambiciones tomarán la estafeta, con determinación y orgullo para que todos vivamos mejor.
Los necesitamos. Necesitamos su entusiasmo y su talento, su rabia y su valentía; los necesitamos vivos y nos necesitamos juntos. Son lo mejor que tenemos.
Estoy indignada hasta el cuello porque la desaparición de tres muchachos estudiantes del CAAV y de otro joven de la UdG se suma a la de miles más y nos eternizamos como una sociedad a la que los gobernantes votados y pagados por todos nosotros no dan respuesta. No más, esto tiene que cambiar, debe cambiar, sin dilación ni prórroga y el tiempo electoral no debe ser factor a considerar. La inseguridad es rampante; se incrementan las cifras de muertos y desaparecidos; las cifras de robos y atracos; los jóvenes están bajo amenaza y no puede ser que desde la “autoridad” simplemente se reaccione. ¿Qué han hecho para cortar de raíz? No se notan sus dizque acciones, ni sus dizque avances; son datos en informes inflados, falsos y demagógicos. Ya basta.
Los jóvenes estudiantes son lo mejor que tenemos y además de luchar contra todos los obstáculos posibles, personales, familiares, del entorno, del contexto, las trabas que un país explotado y atrasado impone, su integridad y sus vidas están en constante riesgo y peligro ¿hasta cuándo pues?
Mientras escribo esto, la juventud movilizada de tres universidades por lo menos, estaba reunida en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades para tomar decisiones, para hacer propuestas, para organizarse, pero sobre todo para exigir acciones concretas, notables y visibles de que se busca a los jóvenes recientemente desaparecidos y a todos y de que se combate el crimen organizado; queremos todos muestras de que el gobierno que pagamos resuelve y atiende y escucha y trabaja como debe, porque la constitución y todos los mexicanos y jaliscienses lo mandamos y lo ordenamos.
Javier, Marco, Daniel y César tienen que presentar exámenes, asistir a clases, reportarse con sus papás, los tres primeros deben entregar un cortometraje, la vida los llama a los cuatro, a los 43,  a los tres mil, al mexicano o mexicana que desaparece cada dos horas. Los queremos vivos y los queremos de regreso ya. A todos, son lo mejor que tenemos.

Columna publicada en El Informador el sábado 24 de marzo de 2018.

domingo, 13 de agosto de 2017

Fosas clandestinas

Ciudad Adentro

LAURA CASTRO GOLARTE (lauracastro05@gmail.com)

En agosto de 2015 escribí un artículo que titulé “Guerras” y lo encontré al buscar información relativa a aquel hallazgo de una fosa clandestina en San Fernando, Tamaulipas que, de hecho, fue en 2010. Lo leí de cabo a rabo y tranquilamente pude volverlo a publicar hoy como si apenas lo hubiera escrito ayer con base en noticias recientes.
¿Cuántos años llevamos con esta realidad de muertos y desaparecidos? ¿Con esta realidad de violencia descomunal e imparable? ¿Cuánto tiempo hace que hacemos la cuenta de homicidios, feminicidios, de víctimas inocentes, de falsos positivos, de muertos por balas perdidas, por secuestros, de fosas clandestinas? ¿Desde cuándo las estadísticas ahora nos sirven para comparar y conocer con precisión los datos de un sexenio y de otro, de un año a otro, sólo para constatar que esto aumenta y aumenta y aumenta?
En el sitio de Aristegui Noticias leí la columna de Jacobo Dayán, "Zonas y campos de exterminio en México". Él es especialista en Derechos Humanos y sostiene que el nivel de violencia en el país ha llegado a tales niveles y extremos, que la sociedad está anestesiada; en un no querer saber por el dolor que causa, por la impotencia. Afirma que los mexicanos han preferido no ver “esa violencia dura” que “en goteo permanente ha derramado tanta sangre […]”. 
Estoy de acuerdo con esto. En 2015 y seguramente antes escribí lo mismo que Dayán, con otras palabras: “Para muchos son noticias de nota roja y si es posible pasar la página, se pasa, la vida cotidiana es de por sí apremiante. No son buenas noticias, nos horrorizan, nos erizan la piel y se nos anegan los ojos. Cada vez hay más personas que tratan de alejarse de una realidad que no por eso se desvanece o desaparece. No basta con voltear para otro lado y todos son importantes, las víctimas y los testigos” (El Informador, 8 de agosto de 2015 o en este blog: "Guerras").
El punto es que esta exposición de hechos revela que nada ha cambiado, nada se ha corregido, nada ha mejorado, al contrario. Es peor ahora, porque además se perfeccionan las maneras, desde el poder, de distraer, de hacer parecer como que eso no es grave, que en otros países pasan cosas peores. Lo que tendría que hacer con el artículo de 2015 sería, dolorosamente, actualizarlo.
Hay una afirmación de Dayán con la que no coincido: que la sociedad ha aceptado esta realidad como el precio que hay que pagar por “acabar” con el crimen organizado.
No estoy de acuerdo, en primer lugar, porque considero que no se puede generalizar y porque, así como se juzga a las autoridades por minimizar y desdeñar estos hechos terribles de exterminio y de lesa humanidad como el mismo Dayán los califica (y también coincido) no se puede juzgar a toda la sociedad mexicana sometida a abusos, carencias, violencia, injusticias, pérdidas, pobreza, desempleo… de aceptar lo que sucede. Creo más en el predominio de la rabia y de la impotencia, creo más en que hay miedo, pero no una aceptación sumisa y resignada.
En todo lo demás estoy de acuerdo, particularmente en la actitud de la autoridad al respecto, del Gobierno federal de manera específica que se conduce como si no fuera gravísimo lo que pasa, minimiza y desdeña.
Hace poco más de un mes, activistas defensores de derechos humanos y académicos presentaron el informe: “Violencia y Terror. Hallazgos sobre fosas clandestinas en México” (nota). Los resultados son espeluznantes y reveladores de la inacción, de las omisiones del gobierno: en once años (entre 2007 y 2016) se han hallado mil 75 fosas clandestinas en 19 estados de la República con más de dos mil cuerpos. De las 19 entidades, las que encabezan la lista son Guerrero, Jalisco, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas en donde se concentra una de cada tres fosas de las localizadas en el territorio nacional. Jalisco, sí, en segundo lugar. 
Fosas clandestinas, seres humanos muertos, mexicanos y de otras nacionalidades, son datos de una realidad que nos aplasta, que no es trivial, ni normal. ¿Hasta cuándo el Gobierno federal y los locales enfrentarán esta situación para resolverla, para atenuarla por lo menos, para impedir que siga en aumento? Es real, es dolorosa y debe parar.

Columna publicada en El Informador el sábado 12 de agosto de 2017.

sábado, 15 de julio de 2017

Romper patrones

Ciudad Adentro

LAURA CASTRO GOLARTE (lauracastro05@gmail.com)

Desde hace varios meses, sobre todo a partir del nuevo conocimiento que he adquirido sobre nuestra historia, una idea me da vueltas en la cabeza y pienso que se puede aplicar prácticamente en todo: es urgente que como sociedad rompamos patrones. No sé, seguramente está en nuestra condición de seres humanos la proclividad a fabricar modelos y rutinas para apegarnos ciegamente en busca de algo de seguridad, independientemente de que sean viciosos o perniciosas. Es lo que aprendimos, es lo que hacemos y si no hay una fuerza externa que nos permita darnos cuenta, por lo menos estar conscientes, seguiremos así toda la vida.
Lo pienso ahora a partir de la ola de violencia en la zona metropolitana de Guadalajara, de las declaraciones y promesas de los funcionarios responsables en turno de que en un mes se reducirá la inseguridad (¿por qué hasta ahora? ¿por qué hasta que se llega a niveles extremos?) y de las cifras apenas dadas a conocer ayer en esta Casa editorial, de lo mal que andamos no sólo en la cantidad de policías por cada 300 mil habitantes según los estándares internacionales, sino en sus condiciones de trabajo empezando por el sueldo.
En esta materia que se viene planteando como problema, como pendiente en la agenda pública desde hace décadas, es fundamental y urgente que se rompan patrones. Imposible empezar de cero, aunque a veces, muchas veces, necesitamos pensar que lo utópico puede ser posible para salir por lo menos de rezagos y retrocesos.
Lo que se expone, una vez más, como problemas en las corporaciones policiacas del Estado y de los municipios es lo de siempre. Y se regresa al tema por la ola de violencia que las autoridades no tienen empacho en achacar al crimen organizado, a pleitos entre bandas, ajustes de cuentas y cuestiones por el estilo, como para justificar sus omisiones y sus ineficiencias.
Dicho así, el mensaje es que la autoridad es incapaz o no quiere combatir al crimen organizado; es como si aceptaran que así es y así será por siempre y para siempre y que no queda otra que convertirnos en espectadores impotentes y, peor, en víctimas.
Ahora, los responsables de la seguridad en Jalisco y en la zona metropolitana ¿no saben lo que pasa? ¿No se supone que se les paga para que elijan a los mejores elementos y por lo menos estén informados de la realidad en las calles? ¿O cómo es posible que a raíz de una ola de violencia —que no quieren reconocer por cierto ni del Estado ni de la ciudad de Guadalajara— se prometa que en un mes se reducirá la inseguridad? ¿Tiene que haber olas de violencia para que ellos se decidan a tomar medidas, para que se pongan a trabajar?
Tal vez lo único que quieren es pasar como sea tres o seis años en sus respectivos cargos, nadar de muertitos, echarle la culpa a otros, cosechar cheques en blanco y pedir por el beneficio de la duda, al cabo hay peores, y mantenerse en el poder confiados en eso, en que son tuertos en una tierra de ciegos.
Es lo que ha pasado con la clase política, a ninguno le conviene entrar a fondo (¿o será que no pueden? ¿que el sistema está tan pervertido, podrido y corrompido que no hay manera?) y se van acumulando rezagos hasta que empezamos a retroceder y nos arrastran por su ineficiencia y su corrupción, porque terminan bajando la guardia o de plano son cooptados por el mazacote de porquería que es el sistema político mexicano.
Ya nos habían prometido otros, hace años, que se combatiría la inseguridad. Hasta una guerra hubo contra el narcotráfico y el crimen organizado con miles de muertos y desaparecidos y se inició una escalada que persiste hasta estos días; y luego están los compromisos locales. ¿Y? ¿En dónde están los resultados? Mandos únicos, estrategias y programas rimbombantes; reformas van y vienen, alternancia, promesas y más promesas. ¿Y? En lugar de mejorar, empeoramos y la situación se consolida en su calidad de insostenible.

Urge romper patrones. Es claro que las formas y los modos que se repiten y repiten sexenio tras sexenio; trienio tras trienio, no están funcionando. Es preciso emprender una purga, una limpieza a fondo y empezar sobre nuevas bases ¿no estamos acaso entre las 20 naciones más poderosas del planeta? ¿No se supone que estar ahí quiere decir que somos un país mucho más rico que otros? Esto por el discursito de que no hay recursos para pagar mejor a los policías e inhibir con ello la corrupción. Conformarse, simular, ser omisos y negligentes en el ejercicio de gobierno, son patrones que se han reproducido a lo largo de décadas ¿quién dijo yo?

Columna publicada en El Informador el sábado 15 de julio de 2017.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Casino Royale

Mesa de análisis con Jorge E. Rocha, ITESO y de Bernardo Jaén, UdG, sobre la situación de inseguridad luego del ataque al Casino Royale en Monterrey, Nuevo León, en donde fallecieron 53 personas.
Forma y Fondo
Jorge Octavio Navarro (Jonás) y Laura Castro Golarte
Lunes 29 de junio de 2011

domingo, 8 de mayo de 2011

Marcha por la Paz

CIUDAD ADENTRO

LAURA CASTRO GOLARTE (lauracastro05@gmail.com)

Me sorprende y desalienta escuchar comentarios en el sentido de “hasta que matan al hijo de un escritor o al hijo de un empresario” la gente sale a las calles. No es así. Quizá esta Marcha por la Paz, que llegará en silencio el día de mañana al Zócalo de la Ciudad de México, tenga o haya tenido más difusión que otras, pero la sociedad cansada y harta de la violencia se ha manifestado de muchas formas y se expresa cotidianamente.
Me preocupa también que algunas voces descalifiquen el movimiento y que se sigan buscando argumentos para la discordia cuando todos deberíamos ser uno en este clamor ciudadano no para que se deje a la delincuencia hacer y deshacer, sino para que haya un cambio en la estrategia, porque a lo largo de casi cinco años de operativos, los resultados han sido magros.
El presidente de la República, Felipe Calderón dijo en estos días que ante el crimen no es opción rendirse y la pregunta es ¿quién ha hablado de rendirse? Que yo sepa nadie, ni los más críticos de esta medida conocida también como la “guerra” contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Y los críticos seguramente se han enfrentado a pregunta como “¿y tú qué propones?” o “¿cuál es tu estrategia?”, en un sentido hasta agresivo porque no se vale criticar y no proponer. Pues bien, académicos, expertos y especialistas de este país y de otros, han hecho muchas propuestas, puntuales y precisas, pero hasta ahora no han sido escuchados, a pesar de que el mismo jefe del Ejecutivo federal se comprometió a hacerlo.
No se trata de rendirse, ni se trata de que el país se divida entre quienes apoyan la estrategia de Calderón y los que no. El punto aquí implica –y en gran medida ese es el objetivo de la Marcha por la Paz—que los mexicanos nos unamos con un solo objetivo, un solo propósito que sí, demanda respuestas del Estado que detenta el monopolio de la violencia y nos debe garantizar seguridad a todos.
Se trata de cerrar filas, de decir ya basta y que esa inconformidad ciudadana sea atendida y escuchada. Javier Sicilia, el escritor que encabeza la caminata hasta la Ciudad de México desde Cuernavaca, reiteró ayer que el movimiento busca un pacto ciudadano contra la violencia y el retiro del Ejército de las calles de manera gradual.
Todas las estrategias, todas, al cabo de un tiempo requieren ajustes, modificaciones y cambios para que mantengan e incrementen la efectividad ¿qué tiene de malo pedir reformas en la estrategia sobre todo si la exigencia lo que pretende es menos violencia, menos muertos y más justicia? El clamor de la sociedad es el mismo que la justificación de la estrategia calderonista ¿por qué se insiste en la división, en el enfrentamiento? ¿Por qué no nos damos el tiempo de escucharnos mutuamente?

Artículo publicado en El Informador el sábado 7 de mayo de 2011

domingo, 17 de abril de 2011

Estrategia contra la violencia

Entrevista con el diputado federal por Jalisco, Arturo Zamora Jiménez, sobre la revisión de la estrategia federal contra la violencia y la situación de los jóvenes en este contexto.
Comentarios sobre Enrique Alfaro, presidente municipal de Tlajomulco y el Grupo Universidad, entre otros.
Forma y Fondo
Jueves 14 de abril de 2011

Reforma laboral

Colaboración del Dr. David Velasco Yáñez, académico del ITESO, sobre la reforma laboral y comentarios sobre el cambio de sede del Senado de la República, los señalamientos del presidente de la Cámara de Comercio de Guadalajara, Miguel Alfaro Aranguren, contra el Poder Judicial por su papel inocuo en un contexto de combate a la inseguridad.
Forma y Fondo
Miércoles 13 de abril de 2011

sábado, 9 de abril de 2011

Marcos Pablo Moloeznik

Entrevista con el Dr. Marcos Pablo Moloeznik, profesor e investigador de la UdG, especialista en seguridad pública y seguridad nacional, sobre las políticas en la materia tanto en México como en Jalisco, "Rápido y furioso", Manual de Sistemas Comparados en Policía y el papel de las universidades con respecto a la violencia en México, así como sobre la iniciativa de reforma de la Ley de Seguridad Nacional.
Martes 5 de abril de 2011

domingo, 6 de marzo de 2011

Feria de Tonalá

Entrevista con el regidor de Espactáculos públicos de Tonalá, Samuel Santos, sobre la Feria de Tonalá.
Comentarios sobre el bajo nivel de la clase política.
Forma y Fondo
Jorge Octavio Navarro (Jonás) y Laura Castro Golarte
Viernes 4 de marzo de 2011

jueves, 20 de enero de 2011

Derechos humanos y Secretaría de Marina

Colaboración del Dr. David Velasco Yáñez, académico del ITESO, sobre la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos a la Secretaría de Marina.
Comentarios sobre inseguridad, tranvía en Zapopan y la reunión entre presidentes municipales de la zona metropolitana de Guadalajara para definir la instalación del Instituto de Planeación Metropolitana y la apertura del Centro de Información Estratégica C4; y sobre la gira del gobernador Emilio González Márquez para promover los Juegos Panamericanos.
Forma y Fondo
Jorge Octavio Navarro (Jonás) y Laura Castro Golarte
Miércoles 19 de enero de 2011

Tranvía, partidos e inseguridad

Comentarios sobre el incremento en la violencia y la inseguridad en Jalisco, la falta de coordinación entre el Gobierno federal, el estatal y los ayuntamientos. El secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Luis Carlos Nájera, reconoce que las cosas se van a poner peor.
Presupuesto 2011 para los partidos políticos.
Y el "destape" de Alonso Lujambio, secretario de Educación, como aspirante a la candidatura del PAN a la Presidencia de la República.
Entrevista con José Luis Valencia Abundis, director de Planeación y Ordenamiento Territorial del Ayuntamiento de Zapopan sobre los estudios previos para la introducción de un tranvía.
Forma y Fondo
Jorge Octavio Navarro (Jonás) y Laura Castro Golarte
Martes 18 de enero de 2011

jueves, 13 de enero de 2011

Dos niñas

Comentarios sobre seguridad pública, 34 mil muertes en lo que va del sexenio de Felipe Calderón vinculadas con el crimen organizado y la frase del Presidente de la República en el primer Diálogo por la Seguridad del año: "hay que ver cómo podemos mejorar nuestras estrategias aceptando la idea de que se vale decir que está mal la estrategia" y entrevista con el diputado Héctor Álvarez sobre la inseguridad en la zona metropolitana de Guadalajara y el caso específico de las dos niñas muertas en la Colonia del Fresno.
Forma y Fondo
Jorge Octavio Navarro (Jonás) y Laura Castro Golarte
Jueves 13 de enero de 2011

sábado, 3 de julio de 2010

4 de julio

Ciudad adentro

LAURA CASTRO GOLARTE (lauracastro05@gmail.com)

Mañana habrá elecciones en 14 estados de la República y en 12 de ellas la votación será para elegir gobernador, además de munícipes y legisladores. El entorno es complicado y turbio, y a pesar de tratarse de elecciones locales, aun antes de iniciar los procesos en cada entidad, los impactos ya eran nacionales, no se diga ahora después del homicidio del candidato de la alianza Todo Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú.
Con este hecho, lamentable y reprobable, los procesos electorales en México se consolidan como el escenario en donde la clase política hace gala de su bajeza. Antes de que Torre Cantú fuera asesinado en una emboscada, la guerra sucia entre partidos adquirió niveles inimaginables cuando se suponía que después del año 2000 avanzaríamos en materia democrática y no sufriríamos el gravísimo retroceso que ahora padecemos y es fácil, tristemente fácil, atestiguar y verificar.
Mañana habrá elecciones en Tamaulipas, Oaxaca, Puebla, Veracruz, Zacatecas, Chihuahua, Durango, Aguascalientes, Hidalgo, Quintana Roo, Sinaloa, Tlaxcala, Chiapas y Baja California y el panorama para quien debería ser el actor principal, el electorado, no es alentador; las estimaciones en cuanto a los niveles de abstencionismo indican que serán altos; más altos que los esperados en elecciones para gobernador.
Hoy la guerra sucia en una contienda electoral que debería ser una fiesta, y la violencia en México, especialmente en Tamaulipas, una de las entidades junto con Chihuahua, en donde los índices delictivos superan las estadísticas incluso de países, han adquirido una dimensión desproporcionada y, hasta ahora, fuera de una convocatoria presidencial a las fuerzas políticas que no se ha concretado, no han merecido, de parte de la clase política, hacer un alto en el camino.
Si el año pasado los movimientos sociales a favor de la anulación del voto y del abstencionismo deliberado no fueron suficientes para sacudir a la clase política y ahora el asesinato de un candidato, tampoco lo es, no sé qué sí servirá para que los funcionarios en los tres órdenes de gobierno se den cuenta de que la sociedad no está de acuerdo con su actuación, de que rechaza cada vez más sus decisiones, de que el hartazgo y la decepción son generalizados, y la indignación y el malestar.
Deberían saber y atender con eficiencia y prontitud las más graves preocupaciones de los mexicanos: seguridad, salud y empleo; y dejar de lado cálculo electoral, beneficio inmediato, miopía y conductas mercenarias, pragmáticas y aberrantes.
No sé si hubiera sido mejor suspender las elecciones por lo menos en algunas entidades, se hablaba de cinco, de cualquier forma creo que los comicios no serán la fiesta democrática que deberían ser y creo que muy poca gente, menos de lo que imaginamos, acudirá a las urnas este 4 de julio. A ver si este dato, aunque lo dudo, se suma a las demás manifestaciones sociales y contribuye a que la clase política mexicana salga del atascadero en el que está.
Artículo publicado en El Informador el sábado 3 de julio de 2010.

viernes, 18 de junio de 2010

Inseguridad en Nayarit y suspensión de clases

Entrevista con el Lic. Enrique Hernández columnista de medios de comunicación en Nayarit, ex comisionado de Transparencia en ese estado, sobre las medidas adoptadas por la inseguridad.
http://www.notisistema.net/h09/061809.html
Forma y Fondo
Jorge Octavio Navarro (Jonás) y Laura Castro Golarte

viernes, 28 de mayo de 2010

Iglesia católica y Censo

Comentarios sobre la amenaza de boicot de la Arquidiócesis Primada de México contra el Censo Nacional de Población y Vivienda, luego de la publicación de un artículo en ese sentido en el Semanario "Desde la Fe" y entrevista con el diputado local del PRD, Raúl Vargas López, sobre la inseguridad en Jalisco.
http://www.notisistema.net/h09/052409.html
Forma y Fondo
Jorge Octavio Navarro (Jonás) y Laura Castro Golarte

viernes, 20 de febrero de 2009

Buenas Noches Metrópoli 190209 (2)

Entrevista con tres de los investigadores que participaron en el Seminario "Crimen organizado en un contexto transnacional": Raúl Benítez Manaut (CISAN-UNAM); Abelardo Rodríguez (UdeG) y Armando Rodríguez (Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia).
http://www.ondasdealegria.com/h23/021923.html
Radio Metrópoli 1150AM
http://www.notisistema.com

Crónica sincrónica

México: un tiempo nuevo     Laura Castro Golarte     El aguacero estaba a punto. Amenazó todo el día y los charcos en las esqu...